Sunday, July 1, 2007

El fin de la historia (>S II)

El fin de la historia no es un parón temporal en el sentido físico de la palabra, sino que se refiere al concepto de historia que tenían en el siglo XIX: La historia como historia política. Todas los demás campos no formaban parte de la historia.

Se habla del fin de la historia por dos motivos contrarios:

1:Interpretación pesimista:

La historia llega a su fin porque no se pueden cumplir los objetivos marcados. Los postmodernistas lo ejemplizan con el fracaso del comunismo. Este daba sentido a la vida mostrando un fin de la historia, una meta a alcanzar. Tras su fracaso, la lucha entre las ideologías comunista y liberal se ha roto. El liberalismo es la única alternativa. Fin de la historia. Estamos en él y ya no tenemos que preocuparnos de los fines, sino del medio.

Dos críticas: Para este final hay que considerar a la humanidad como único sujeto en la historia y para este final hay que considerar que hay unos objetivos que puedan ser asimilados por toda la humanidad como propios. Esto da otro modo de ver la interpretación pesimista:

No hay un grupo de ideas que de sentido a la historia. La historia no es universalizable porque no hay un centro desde el que se pueda desarrollar, no hay una historia universal sino que hay muchas historias y no se puede enfocar en un grupo sobre los otros. Buscar ese centro supone que una minoría se imponga sobre las demás.

Dado que no podemos avanzar hacia ningún punto porque no tenemos ningún punto de partida, la idea de revolución y de reformas desaparece. Como no vamos a revolucionar ni a reformar nada, las ciencias históricas pierden su utilidad. Estamos tan dispersos que no hay historia. Sea su fin.

En resumen, significa que no hay posibilidad de alcanzar los fines.

2.Interpretación Optimista*:

En el presente se ha cumplido el objetivo del que hablábamos en el apartado anterior. Esta interpretación defiende que la ideología de EEUU ha triunfado frente al resto y que ha de establecerse en todo el mundo. Esto también lo defiende Henry Kissinger en su libro "Democracia". Este último es, probablemente, uno de los mayores asesinos de masas que ha dado la humanidad. Uno de su interminable lista de crímenes es haber armado a Saddam Hussein cuando a este le ponía cachondo lo de gasear Kurdos.
No creo que tenga que explicar donde está el absurdo de esta postura.

*(Esta se suele achacar a Fukuyama. Tengo noticia de que el verdadero enunciador de esta interpretación fué un español: José Carlos Bermejo Barrera. De todos modos, es probable que me equivoque. Antes de afirmarlo necesito leer su libro y aun no he podido acceder a él. Además estoy leyendo a un genio que se llama Vico y es más importante)

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1 Comments:

At February 10, 2011 at 6:35 AM , Blogger Crul said...

>> Buscar ese centro supone que una minoría se imponga sobre las demás.

A no ser que la minoría sea Todo El Mundo (Globalización, Aldea Global), lo que no deja de ser una utopía.

 

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